Ámbar orquestal

Tres músicos colombianos, Juan García, Nelson Gómez y Francisco González, de formación
clásica, inmersos desde muy pequeños en la música tradicional de su país, conocieron al violinista
ruso Sasha Rozhdestvensky en París en 1998. Este solista de renombre internacional, invitado
periódicamente por las orquestas más prestigiosas del mundo para interpretar a Tchaikovsky,
Shostakovich, Brahms, Mendelssohn, etc., es también un apasionado de la música tradicional
latinoamericana. Desde entonces, nunca han dejado de recorrer juntos todos los continentes,
suscitando en el público por donde quiera que vayan, emoción y admiración, gracias al virtuosismo
con el que interpretan la música tradicional de América Latina. Han sido aclamados tanto en la Sala
Tchaikovsky de Moscú como en la Sala Gaveau de París o en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de
Bogotá, o en muchos otros grandes escenarios, ya sea en cuarteto o acompañados por orquestas
clásicas, en particular en Rusia, Israel y Suiza.

El compositor Francisco González, muy apreciado en el mundo de la guitarra clásica por sus obras
publicadas por Éditions Henry Lemoine y Robert Martin, decidió escribir una nueva obra orquestal
en la que el violín es el protagonista de un viaje musical a través de Colombia y sus regiones
adyacentes. El título de la obra es: Cinco Danzas Concertantes – para Violín y Orquesta.

Cinco Danzas Concertantes

(Duración : 41’15”)

Danza I – Amazonas – 08’30”
Danza II – La Gran Colombia – 09’00”
Danza III – Caribe – 08’00”
Danza IV – Andes – 07’45”
Danza V – Llanos – 08’00”

La primera «Danza» evoca la exuberante y misteriosa selva amazónica.
La segunda «Danza» nos invita a descubrir el universo romántico del «pasillo» colombiano,
metamorfosis del vals europeo que se bailaba en los salones de la Gran Colombia en el siglo XIX.
La «danza habanera», el «bolero» y la «puya vallenata», describen en la tercera «Danza», la
impetuosa sensualidad caribeña.
La cuarta «Danza», explora la cordillera de los Andes, llevándonos al son del «huayno» y la
«vidala» por los altos caminos del sur, allí en donde sigue flotando impercedero, el espíritu antiguo
de la civilización inca.
La quinta y última «Danza» rinde homenaje a traavés del «joropo” y el «pasaje» a la imponente
inmensidad de las sabanas de la Orinoquía.
Esta obra está dedicada al violinista Sasha Rozhdestvensky.
El compositor procuró resaltar en la orquestación y en los diálogos entre el violín y la orquesta, los
acentos y los colores propios a la música tradicional colombiana y latinoamericana. Para cada
movimiento, eligió temas melódicos y ritmos característicos a cada una de las regiones, regiones
que se extienden más allá de las fronteras colombianas.

Orquesta

1 Flauta
1 Oboe
1 Clarinete en sib
1 Fagot
1 Corno Francés
Coro de 5 barítonos
Percusión orquesta : Bombo Argentino, Caja Vallenata, Claves, Congas y Platillo
Violines I
Violines II
Altos
Violonchelos
Contrabajos

Grupo ÁMBAR

Sasha Rozhdestvensky – Violín solista
Juan García – Flauta solista y Percusión (Cajón, Güiro, Maracas caribeñas y Maracas llaneras)
Nelson Gómez – Guitarrón
Francisco González – Guitarra

Además de las Cinco Danzas Concertantes – para violín y orquesta, Ámbar propone otras obras que forman parte de su repertorio tradicional, arregladas para este mismo formato orquestal, ofreciendo así todo un programa completo con orquesta sinfónica.

01- Como Pa’ Desenguayabar – bambuco (Jorge Olaya Muñoz) Colombia (02’40”)
02- Patasdilo – pasillo (Carlos Vieco) Colombia (04’00”)
03- Para Santa Marta + La Cumbiamba – cumbia (Adolfo Echavarría / Tradicional) Colombia (07’00”)
04- El Diablo Suelto – vals (Heraclio Fernández) Venezuela (04’18”)
05- El Tercio – joropo (Cristóbal Soto) Venezuela (02’50”)
06- Um A Zero – choro (Pixinguinha) Brasil (03’09”)
07- Oblivion – milonga (Astor Piazzolla) Argentina (03’44”)